Esperarán el fin de la temporada de lluvias para comenzar obras; el estudio técnico ya está en marcha y definirá la solución adecuada
El nuevo proyecto para dar solución a las afectaciones provocadas por el dren Peñuelas, en el municipio de Querétaro, podría arrancar después de mediados de octubre, una vez concluida la temporada de lluvias, informó el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del estado, José Pío X Salgado Tovar.
El funcionario estatal detalló que ya inició el estudio técnico en coordinación con la Comisión Estatal de Infraestructura (CEI) y el municipio de Querétaro, con el fin de formular una solución adecuada y no improvisada ante los problemas registrados en esta zona durante las recientes lluvias.

“El día de ayer ya comenzaron con los estudios técnicos, ya comenzó el equipo de trabajo a revisar la problemática, a definir qué se tiene que hacer y qué tipo de ingenieros se dedicarán a ello. Buscamos iniciar en época de secas, que sería de mediados de octubre hacia adelante”, declaró Salgado Tovar.
Entre las posibles soluciones que se están evaluando se contemplan la construcción de un dren nuevo, obras de control aguas arriba o incluso la instalación de rompepicos. Sin embargo, será el estudio técnico el que defina la alternativa más viable, tomando en cuenta la infraestructura existente, los niveles de escurrimiento y el impacto a largo plazo.
El primer análisis, según explicó el secretario, arrojó una posible inversión inicial de hasta 100 millones de pesos, aunque enfatizó que el monto final dependerá del diagnóstico y la propuesta que se determine con base en los estudios técnicos.
Salgado Tovar recordó que la conformación de este equipo de trabajo responde a la necesidad de atender de forma seria y estructurada una problemática que ya ha generado afectaciones recurrentes a las viviendas y vialidades cercanas al dren. “No se puede improvisar una obra de este tipo. Necesitamos una solución técnica y efectiva”, afirmó.
Con estas acciones, el gobierno estatal busca prevenir futuros desastres durante la temporada de lluvias, fortaleciendo la infraestructura hidráulica de la capital y protegiendo el patrimonio de los ciudadanos.