El senador panista advirtió que, pese al respaldo millonario otorgado a la paraestatal, su desempeño sigue frenando el crecimiento económico de México.
Durante la comparecencia de la secretaria de Energía del Gobierno de la República, Luz Elena González Escobar, en el Senado de la República, el legislador queretano Agustín Dorantes Lámbarri afirmó que Petróleos Mexicanos (PEMEX) continúa siendo el mayor desafío para las finanzas públicas del país, pese a los apoyos financieros y las reformas aprobadas en los últimos años.
Como integrante de la Comisión de Energía y en representación del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), Dorantes reconoció el cambio de rumbo en la política energética del actual gobierno, orientada a fortalecer el llamado “Plan México” para impulsar el desarrollo económico nacional. Sin embargo, subrayó que este viraje no ha sido suficiente para rescatar a PEMEX, cuya situación operativa y financiera —dijo— sigue representando un lastre para el crecimiento económico y social del país.

“El optimismo que compartimos con el sector eléctrico y de transición energética desaparece al ver el sector de hidrocarburos, especialmente el desempeño de PEMEX”, señaló el senador.
Dorantes recordó que en el sexenio anterior se realizaron importantes esfuerzos para rescatar a la empresa petrolera, incluyendo reducciones fiscales y transferencias extraordinarias por más de un billón de pesos. No obstante, los resultados no han sido los esperados.
“Después de todo esto, ¿cuáles son los resultados? La producción petrolera es 19% menor que en 2018. A pesar del impulso de la soberanía energética, la producción de gasolina no ha superado los 400 mil barriles diarios”, apuntó.
El senador panista reconoció que las reformas legales impulsadas por la actual administración podrían requerir tiempo para mostrar resultados, pero advirtió que los problemas de seguridad, mantenimiento y corrupción en la empresa siguen siendo graves.
Entre los principales pendientes, destacó el tema del “Huachicol Fiscal”, al que calificó como el desfalco más grande en la historia reciente del país, con un impacto estimado de 600 mil millones de pesos en las finanzas públicas.

“Queremos saber qué ha pasado con los servidores públicos dentro del sector energético que, por acción u omisión, permitieron que esto pasara. ¿Cuántos siguen trabajando en la Secretaría, en la Comisión o en PEMEX?”, cuestionó.
Dorantes también advirtió que los derrames y accidentes derivados de un mantenimiento deficiente son cada vez más frecuentes, lo que, sumado al robo de hidrocarburos, pone en entredicho la viabilidad de la empresa productiva del Estado.
Finalmente, el legislador destacó que PEMEX enfrenta pérdidas acumuladas por 1.8 billones de pesos, cifra que —afirmó— equivale al total del déficit fiscal nacional, lo que demuestra la urgencia de revisar su modelo operativo y financiero para garantizar su sostenibilidad y reducir su impacto en la economía mexicana.