Tras seis días de liberación controlada, se cerrarán las compuertas y se iniciará el proceso de limpieza para restablecer el suministro de agua potable en Querétaro
El desfogue de la presa Zimapán, iniciado el pasado viernes como medida preventiva ante el nivel máximo de almacenamiento, llegará a su fin este jueves por la mañana. Así lo confirmó el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Alberto Vega Ricoy, quien detalló que a las 8:00 horas se cerrarán las compuertas y con ello concluirán los trabajos coordinados con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
De acuerdo con los reportes oficiales, durante los seis días de maniobras se liberaron alrededor de 250 millones de metros cúbicos de agua, cantidad que equivale a más del doble del consumo anual de la zona metropolitana de Querétaro. Este proceso, explicó Vega Ricoy, fue necesario para proteger la infraestructura hidráulica y garantizar la seguridad de las comunidades cercanas al río Moctezuma, cauce por donde fluyeron los excedentes.
El funcionario subrayó que, una vez concluido el desfogue, se pondrá en marcha un operativo de dos días para vaciar y limpiar la presa derivadora del Acueducto II, lo cual permitirá retirar sedimentos y residuos sólidos que se acumularon durante la contingencia. Posteriormente, la estructura será llenada nuevamente con agua limpia del manantial, lo que permitirá restablecer el servicio de agua potable en la zona metropolitana de manera paulatina.

“Este proceso nos permitirá garantizar que el agua que llegue a los hogares queretanos sea de calidad. Agradecemos la paciencia de la ciudadanía durante estos días de contingencia y reiteramos el llamado a hacer un uso responsable del recurso hídrico y aprovechar al máximo el agua de lluvia”, señaló Vega Ricoy.
La CEA indicó que se mantendrá comunicación constante a través de los canales oficiales del Gobierno del Estado para informar sobre la normalización del suministro. Mientras tanto, autoridades estatales y municipales hicieron un exhorto a la población a mantenerse atenta a las indicaciones y a continuar con medidas de ahorro y cuidado del agua, dado que el proceso de restablecimiento no será inmediato.
Con el cierre de las compuertas, la presa Zimapán volverá a niveles seguros tras el episodio de sobrecarga en su capacidad de almacenamiento, con lo cual se descartan riesgos mayores para las localidades de la región y se abre paso a la recuperación del servicio para cientos de miles de habitantes del estado de Querétaro.