La obra para vehículos pesados utilizará un sistema de frenado similar al de un portaviones y estaría lista durante el primer semestre del próximo año
La construcción de una nueva rampa de frenado para vehículos pesados en Querétaro comenzará en enero de 2027, con una inversión estimada de 250 millones de pesos, informó el delegado de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en el estado, Carlos García Villaseñor.
El funcionario explicó que, debido a las condiciones del terreno disponible, se optó por desarrollar un sistema de frenado distinto al de las rampas convencionales, en un predio de aproximadamente 150 metros de longitud ubicado metros adelante de la entrada a la Fiscalía General del Estado.
A diferencia de las rampas tradicionales, que utilizan grava para provocar que los vehículos se hundan y reduzcan su velocidad, el nuevo mecanismo funcionará mediante un sistema de ligas que permitirá sujetar y detener a los vehículos pesados, similar al mecanismo utilizado para detener aeronaves en un portaviones.

“La rampa seguramente estará terminada en el primer semestre del próximo año.”
García Villaseñor detalló que el sistema de frenado tendrá un costo aproximado de 70 millones de pesos, mientras que el resto de la inversión, cercana a los 250 millones, corresponderá a la infraestructura necesaria para habilitar la rampa, incluyendo la preparación de la base y trabajos sobre el terreno.
El proyecto ejecutivo deberá quedar concluido en diciembre de 2026, para posteriormente iniciar los trabajos de construcción en enero de 2027 y concluirlos durante el primer semestre del próximo año.
La obra será financiada con recursos a cargo de Banobras, mientras que la construcción estará a cargo de Caminos y Puentes Federales (Capufe), en coordinación con la SICT.
El delegado explicó que la ubicación fue definida después de analizar los terrenos disponibles en la zona, debido a que algunos predios cercanos son propiedad privada, lo que redujo las posibilidades de construir una rampa convencional de mayor longitud.
Por ello, las autoridades determinaron utilizar un sistema que permita detener vehículos pesados en una superficie más corta, adaptándose a las condiciones del terreno disponible.