INAH implementará nuevos protocolos de seguridad en sitios arqueológicos de Querétaro
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reforzará las medidas de seguridad en zonas arqueológicas de Querétaro mediante la instalación de arcos detectores de metales y nuevos protocolos de vigilancia, informó la directora del Centro INAH Querétaro, Rosa Estela Reyes García.
La funcionaria explicó que estas acciones surgen tras el ataque armado ocurrido el mes pasado en la zona arqueológica de Teotihuacán, hecho que derivó en una revisión nacional de los protocolos de seguridad en los sitios administrados por el INAH.
En Querétaro, detalló que ya fue reforzada la vigilancia en la zona arqueológica de El Cerrito, también conocida como la Pirámide de El Pueblito, ubicada en el municipio de Corregidora.

“Habrá arcos para detección de metales, un protocolo que nunca habíamos usado porque nunca nos había pasado”, señaló Rosa Estela Reyes al referirse a las nuevas medidas de control para visitantes.
Asimismo, indicó que sostuvo una reunión con el alcalde de Corregidora, Josué Guerrero, quien ofreció apoyo inmediato para fortalecer la seguridad y vigilancia en el sitio arqueológico.
La directora del INAH en Querétaro explicó que actualmente también se trabaja en el ordenamiento de accesos de entrada y salida, además del incremento de custodios en las zonas arqueológicas del estado.
Detalló que en El Cerrito se busca ampliar el personal de vigilancia de tres a seis elementos, mientras que en las zonas arqueológicas de Ranas y Toluquilla, en la Sierra Gorda, se prevé pasar de dos a cuatro custodios en cada sitio.
En paralelo, el INAH desarrolla un proyecto federal de rehabilitación en Ranas y Toluquilla con una inversión de 9 millones de pesos, que contempla restauración de estructuras, rehabilitación de pasillos, baños, taquillas y señalética.
Rosa Estela Reyes destacó que estas obras forman parte de las acciones de mantenimiento y mejora turística rumbo al 2026 FIFA World Cup, además de representar una oportunidad para intervenir espacios que no habían recibido mantenimiento integral durante décadas.
Actualmente, las zonas arqueológicas de Ranas y Toluquilla permanecen cerradas mientras continúan los trabajos de rehabilitación.