Protección Civil prevé abundantes precipitaciones y prepara declaratoria preventiva de emergencia
El coordinador estatal de Protección Civil del Estado de Querétaro, Javier Amaya Torres, informó que para este 2026 se pronostica una temporada de lluvias en Querétaro muy similar a la registrada durante 2025, con alta actividad e importantes precipitaciones derivadas del cambio climático.
Lo anterior, explicó, ante el inicio oficial de la temporada de lluvias, huracanes y ciclones tropicales previsto para el próximo 15 de mayo.

“El pronóstico para este año es muy parecido al del año pasado, va a haber mucha actividad y mucha lluvia; el cambio climático ya pegó”, señaló el funcionario estatal.
Ante este panorama, adelantó que en próximos días se llevará a cabo la segunda sesión ordinaria del Consejo Estatal de Protección Civil, donde se emitirá una declaratoria preventiva de emergencia por la temporada de lluvias, con el objetivo de activar mecanismos de prevención y respuesta en todo el estado.
Javier Amaya indicó que la Coordinación Nacional de Protección Civil ya solicitó a las entidades federativas prepararse ante posibles contingencias derivadas de las precipitaciones.
Asimismo, destacó que el Atlas de Riesgo identifica diversas zonas vulnerables en municipios como San Juan del Río, El Marqués, Querétaro, Huimilpan y la zona serrana, debido a los escurrimientos provenientes de estados vecinos como Guanajuato y Estado de México.
También alertó sobre deslaves frecuentes en la carretera federal hacia la Sierra Gorda, ocasionados por taludes inestables que se saturan de agua durante las lluvias.

El titular de Protección Civil recordó que en agosto del año pasado se registraron lluvias históricas en la zona metropolitana, con precipitaciones de hasta 167 milímetros en poco más de cuatro horas, lo que provocó el desbordamiento del Bordo Benito Juárez.
En la Sierra, añadió, las lluvias alcanzaron hasta 132 milímetros, generando afectaciones importantes en distintas comunidades.
Amaya Torres subrayó que actualmente continúan las obras de mitigación y drenaje para reducir riesgos y agilizar el desfogue del agua acumulada en las zonas más vulnerables del estado.