Diversos contingentes se movilizaron en el Centro Histórico para exigir paz, justicia y mayor atención a la crisis de inseguridad en el país.
La tarde de este pasado sábado se registraron diversas marchas ciudadanas en el Centro Histórico de Querétaro, donde más de 5 mil personas salieron a las calles para exigir seguridad, justicia por el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y un México en paz. Las movilizaciones se desarrollaron de manera simultánea y convocaron a grupos de diferentes regiones y perfiles sociales.
Los contingentes más numerosos fueron los del llamado Movimiento del Sombrero, integrado por la resistencia civil indígena de San Ildefonso Amealco, así como integrantes de la denominada Generación Z, quienes avanzaron por las principales avenidas hasta concentrarse en Plaza de Armas. Los manifestantes señalaron que su presencia forma parte de un movimiento nacional que busca visibilizar la falta de atención a las víctimas y la urgencia de fortalecer la seguridad en todo el país.

Uno de los participantes destacó que la marcha tenía como objetivo honrar el legado de Carlos Manzo, señalando que el alcalde había solicitado apoyo y protección en reiteradas ocasiones sin obtener respuesta. Afirmó que, si un presidente municipal no recibió las garantías necesarias para su seguridad, los ciudadanos comunes se sienten aún más vulnerables frente a la violencia que atraviesa el país.
Otro contingente partió desde el Jardín Zenea y avanzó hacia Plaza de Armas, donde se sumó a la exigencia nacional replicada en distintos estados. Durante el recorrido se escucharon consignas como “México sin Morena”, “Fuera la corrupción”, “Un solo México”, “Fuera Claudia” y “Carlos no murió, el gobierno lo mató”, mensajes que reflejaron el clima de inconformidad y la demanda de cambios en materia de seguridad y gobernanza.

Cerca de las seis de la tarde, los grupos comenzaron a dispersarse sin que se reportaran incidentes mayores, lo que dejó un saldo positivo en la capital queretana. Las autoridades municipales mantuvieron vigilancia en distintos puntos del Centro Histórico para garantizar el desarrollo pacífico de las movilizaciones.
Las marchas formaron parte de una jornada nacional de protestas en la que ciudadanos de diferentes entidades expresaron su preocupación por el incremento de la violencia y su exigencia de justicia ante hechos como el homicidio del alcalde Carlos Manzo, ocurrido en Michoacán.
